Sant Jordi se ha convertido en una de esas fechas que uno marca en su calendario. De esas fechas que no significaban demasiado para ti pero que, de golpe, lo significan todo. Y es que Sant Jordi no es simplemente el Día del Libro.

Para mi, Sant Jordi empieza semanas antes, incluso meses, cuando Scarlett, nuestra amada líder, confirma que de nuevo tenemos parada. Es imposible no dejarse llevar por los recuerdos de un año pasado que fue increíble, pensar en los nervios, en todo el esfuerzo, pero también en los inigualables momentos que pasamos. Porque sí, Sant Jordi no es sólo el Día del Libro, y quien lo crea así, está equivocado.

Es cierto que el 23 de abril es uno de los días más importantes para todos aquellos que amamos la literatura, pero para mí, como parte de la familia Escarlata, es mucho más. Es reencontrarme con personas a las que veo solo una vez al año (es lo que pasa cuando cada un@ de nosotr@s vive en una punta de España, o del mundo) y darme cuenta de que es como si todo ese año no hubiera pasado (Lorena, Ester, espero volver a veros pronto), es conocer a los nuevos miembros de la familia Escarlata (Miriam, Violeta, Andrea, Gema, Ariadna, Audrey… sois un amor) y extrañar a todos aquell@s que no han podido venir, pero sobre todo, es descubrir  que hay personas que saben de nuestra pequeña editorial y les encanta, que vienen hasta nuestra parada expresamente para hablar con nosotras, que se interesan y dan opiniones de nuestros libros y, especialmente, que nos dan un empujoncito con sus palabras para seguir adelante en un mundo en el que muchas veces todo se pone cuesta arriba.

Este ha sido mi segundo año en Sant Jordi. El año pasado compartimos parada en Rambla Cataluña, mientras que este año nos tocó un sitio más lejano y mucho menos transitado (Passeig de Sant Joan). Todavía me pregunto cómo se realizan los sorteos en este día, de verdad. Muchos libros de marketing y economía dicen que lo más importante es la ubicación, y puede que sea cierto, pero este año la compañía lo ha sido todo. Junto a nosotras estaban la Editorial Café con Leche y LiterUp, entidades que esconden personas maravillosas detrás de ellas, y que me ha encantado conocer.

Y es que Sant Jordi, para mí, es esto; conocer a lectores, a otros escritores e ilustradores, portadistas… Gente con las mismas inquietudes y problemas que yo y que me hacen sentirte un poco menos sola. También es ver las caras de sorpresa en la gente por alguno de nuestros títulos (nunca me cansaré de observar cuando algunos leen en las portadas Mierda en mis tacones o Sin bragas y a lo loco) y la ilusión de las escritoras cuando reciben un ejemplar para firmar. Saber que al público le gusta nuestro trabajo y verlo en directo, es la recompensa..

No me puedo olvidar de los nervios, el esfuerzo, los vuelos de avión, los madrugones y la llegada de un día de locos en el que pararse a descansar es imposible. Sin embargo, no lo cambiaría por nada. Ya han pasado varios días y creo que todavía arrastro cansancio, pero, sinceramente, estoy deseando que este año pase pronto para volver a Barcelona y a Sant Jordi..

Sólo faltan 361 días.

 

Marta Pena
Portadista y unas cuantas cosas más dentro de Escarlata Ediciones.